El Coloso de Marusi
Henry Miller es un escritor norteamericano, nacido en Nueva York el 26 de diciembre de 1891 y fallecido el 7 de junio de 1980 en Pacific Palisades, California.
La obra de Miller fue siempre polémica por el tratamiento de los temas eróticos, sus ideas anárquicas y la forma desmesurada de expresar todos sus pensamientos y sentimientos.
Durante la Gran Depresión se instaló en París y permaneció allí hasta 1939. En París llevó una vida bohemia que queda reflejada en algunas de sus obras, como es el caso de Trópico de Cáncer, Trópico de Capricornio y
Primavera negra.
Durante el tiempo que permaneció en París, entró en contacto con otros artistas de la época, como Duchamp, Pollock o Anaïs Nin, que buscaban un nuevo sentido a la creación artística. Se rompe la idea de la búsqueda de la belleza por la búsqueda de la verdad.
La obra de Miller se ve influída por las nuevas corrientes artísticas, que dan como resultado, una obra, en ocasiones, impactante, desgarrada y otras veces llena de placer estético. La obra artística quedará sujeta al subjetivismo casi absoluto.Como otros artistas de la época, Miller intenta buscar la libertad y la verdad por medio de vivencias extremas.
Por su libertad a la hora de escribir y por las vivencias a través de las que busca su inspiración, Miller tuvo una importante influencia en la Generación Beat. Esta Generación Beat es un movimiento literario de los años cuarenta, que se formó con un grupo de escritores que colaboraban en la escritura de sus obras, tanto en poesía como en narración. Además, estos escritores compartían ideas y formas de trabajar. El grupo se formo con Jack Kerouac, Neal Cassady, William Burroughs, Lucien Carr y Allen Ginsberg entre otros.
La palabra beat procedía de los afroamericanos y significaba algo similar a cansado.
Al igual que en El Coloso de Marusi, Miller escribe todas sus obras como si se tratara de una gran autobiografía. La obra no es realmente una novela, sino un relato autobiográfico del viaje de Miller a Grecia. Está escrita en primera persona y está estructurada en tres partes y un prólogo.
El Coloso de Marusi lo escribe Miller en 1941 cuando regresa a Estados Unidos y se instala en Big Sur, California, después de pasar un año en Grecia invitado por su amigo Lawrence Durrell.
No podemos decir que esta obra sea realmente una guía de Grecia, sino que muestra un lugar en donde el hombre siente la Tierra a su medida y puede disfrutar de ella en plenitud, así como recuperar lo que tiene el hombre de divino.
Si tuviera la oportunidad de ser Dios, la rechazaría. La oportunidad más maravillosa que ofrece la vida es la de ser humano. Abarca todo el Universo.
Henry Miller
En en El Coloso de Marusi Miller hace una descripción del viaje a la isla de Corfú y otros lugares de Grecia, aceptando una invitación de su amigo Lawrence Durrell, aunque como nos cuenta al comienzo del libro, se decide a hacer este viaje, impulsado por los comentarios de una vecina de Paris, Betty Rian.
Miller realiza su viaje en 1939, tenía cuarenta y siete años y como casi siempre, estaba en la indigencia, aunque siempre contaba con muchos amigos dispuestos a ayudarle.
Finalmente, su viaje por Grecia se alargará durante un año entero y si no hubiera sido por la denegación del visado por parte del consulado, motivado por el comienzo inminente de la Segunda Guerra Mundial, quizá hubiera durado años e incluso de forma definitiva.
Grecia cambiará su vida y su forma de ver el mundo. El viaje resultará para Miller un viaje iniciático.
En El Coloso de Marusi, Miller cuenta sus vivencias del año que pasa en Grecia, de las amistades que allí entabla y de la revelación de su propia vida.
En Grecia Miller entra en contacto con la naturaleza y se encuentra reconfortado y también, reconciliado con el género humano. Le agrada el carácter griego alegre, optimista, sin ambiciones y sabiendo disfrutar de la vida.
Miller encontrará en Grecia lo que estaba esperando de la vida, en todos los viajes que realiza por la península Griega y por sus islas y en las largas conversaciones que mantiene con todos los griegos que encuentra en su camino. Asimismo, se acentuará su opinión sobre la diferencia entre los griegos y los turistas ingleses o con los griegos que han viajado a América y han encontrado que esta era una tierra maravillosa.
En El Coloso de Marusi sorprende la ausencia de contenido erótico que encontramos en sus otras obras y que le llevaron a sembrar la polémica.
Esta obra aportó una nueva forma de escribir y describir los sentimientos que se expresan sin ninguna contención. Mezclando el relato con reflexiones filosóficas. Como consecuencia de esto, se mezcla el lenguaje vulgar con un lenguaje literario, algunas veces filosófico y otras lírico y metafórico, pasando de lo experimental a lo romántico. Con este lenguaje Miller es capaz de transmitir toda la fuerza del impacto que le causan los antiguos lugares que visita.
En todas las obras de Miller está presente el contraste en el lenguaje, el tratamiento de los temas y las distintas visiones del mundo.
La obra de Miller está dividida en dos grandes bloques. El primero comienza con la publicación de Trópico de Cáncer en 1934 y concluye después de su viaje a Italia con El Coloso de Marusi. A partir de este momento Miller adquirirá una serenidad que antes le había faltado. Entre la vida Bohemia en Paris y el regreso definitivo a la frialdad de Estados Unidos está el viaje a Grecia que resultará para Miller un remanso de esperanzas al que contribuirán su amistad con Lawrence Durrell y el conocimiento en Grecia de poetas como Seferis. Aunque, realmente, el que más le impresionó e influyó fue Katsimbalis, el coloso, al que estará dedicado este libro.
Miller conoce a Katsimbalis el 2 de septiembre de 1939, en una reunión en su casa, en Marusi. A esa reunión asistieron también Lawrence Durrell y su mujer, Nancy Durrell; el poeta Seferis; la hermana de este, y también Teodoro Stephanides y Antoniou, el capitán-poeta
George Katsimbalis fue uno de los mejores conocedores de la literatura griega, tanto de clásica como contemporánea. Su erudición era tan asombrosa que causó tal impacto en Henry Miller que lo inmortalizó en esta obra, El Coloso de Marusi, donde el coloso es el extraordinario Katsimbalis.
Finalmente podemos concluir diciendo que su obra es una obra de contrastes y un compendio de comedia, surrealismo, filosofía, reportaje, psicoanálisis y reflexión. En definitiva, la plasmación de un viaje iniciático para Miller.
En Grecia, uno siente el deseo de bañarse en el cielo, librarse se la ropa, correr y, de un salto, sumergirse en el azul.
Henry Miller
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